PÁJAROS PARA ALBA
Para Alba Martínez Bartel
«Murieron lentamente mecidos por la luna
que escribe sobre el mar el ritmo de las olas,
olvidaron su vuelo, la arena de la duna,
el viento entre los árboles y entre las amapolas.
La vida también pasa. Y en cuanto a la fortuna
aprendieron que todo se va aprendiendo a solas,
y a ver en la tristeza del mundo el llanto, alguna
lágrima por su canto de cisne y caracolas.
Enterraron sus cuerpos y el bosque los añora:
llenaban con sus trinos las ramas de la encina
y acariciaban, leves, el tacto de las rosas.
La noche los envuelve, los recuerda la aurora.
En sus alas se duermen cielos de ave marina
y de su nido surge luz de piedras preciosas.»